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Guía de pesos y ruedas: cómo elegir el motor correcto para tu portón corredizo

Guía de pesos y ruedas: cómo elegir el motor correcto para tu portón corredizo

Uno de los errores más comunes al automatizar un portón corredizo es mirar solamente el peso total y elegir un motor "que aguante esos kilos". El problema es que el peso real de tu portón no es el único dato que le importa al motor — también importa, y mucho, el diámetro de las ruedas.

Por qué las ruedas cambian todo

Cuando un fabricante indica que un motor soporta "hasta X kilos", esa cifra está calculada asumiendo ruedas de referencia de 100 mm (10 cm) de diámetro. Es la misma lógica física que empujar un changuito de supermercado: con ruedas grandes, rueda casi solo; con ruedas chiquitas y gastadas, hay que hacer mucha más fuerza para mover el mismo peso.

Un portón corredizo funciona igual. Cuanto más chica es la rueda, mayor es la fricción con el riel, y más esfuerzo real le exige al motor mover ese mismo peso físico.

La regla práctica: 30% más de esfuerzo por cada centímetro menos

Por cada centímetro que el diámetro de tus ruedas es menor a los 10 cm de referencia, el esfuerzo que le exigís al motor aumenta aproximadamente un 30%. Esto significa que dos portones que pesan exactamente lo mismo pueden necesitar motores completamente distintos, solo por el tamaño de sus ruedas.

Primero, la referencia completa de esfuerzo según el diámetro de rueda:

  • 10 cm de diámetro (referencia): factor 1,0× — 0% de esfuerzo extra
  • 9 cm de diámetro (1 cm menos): factor 1,3× — 30% más de esfuerzo
  • 8 cm de diámetro (2 cm menos): factor 1,6× — 60% más de esfuerzo
  • 7 cm de diámetro (3 cm menos): factor 1,9× — 90% más de esfuerzo
  • 6 cm de diámetro (4 cm menos): factor 2,2× — 120% más de esfuerzo
  • 5 cm de diámetro (5 cm menos): factor 2,5× — 150% más de esfuerzo

Ejemplo real

Un portón de 300 kg con ruedas de 8 cm de diámetro (una reducción de 2 cm respecto a la referencia) no debe tratarse como un portón de 300 kg al momento de elegir el motor. Con el factor 1,6×, el peso efectivo que hay que considerar es de 480 kg — casi el 60% más de exigencia de la que parece a simple vista. Un motor pensado justo para 300 kg en ese portón probablemente se esfuerce de más, se recaliente y tenga una vida útil mucho más corta de la esperada.

Llevando el caso al extremo: ese mismo portón de 300 kg, pero con ruedas de apenas 5 cm de diámetro —la mitad de la referencia—, llega a un factor de 2,5×: el peso efectivo sube a 750 kg. Ahí ya no alcanza con "un motor un poco más grande": a ese nivel de exigencia, el motor se recalienta y se rompe mucho antes de lo esperado, sin importar qué tan potente sea.

Cómo usar esta tabla para elegir el motor

Una vez que tenés el peso efectivo (no el peso real), podés orientarte con estas referencias generales de las líneas que trabajamos:

  • Hasta ~500 kg efectivos, recorrido de hasta 4-4,5 m: línea residencial de gama media, buena relación calidad-precio para uso normal de vivienda.
  • Portones de mayor peso efectivo o recorridos de 5-6 m: línea residencial de mayor potencia, pensada para durabilidad en portones más exigentes.
  • Alto tránsito (edificios, cooperativas, comercios) independientemente del peso: acá la variable que manda ya no es solo el peso efectivo sino la cantidad de aperturas diarias — este es un caso que conviene siempre consultar particularmente.
  • Máxima durabilidad y uso intensivo sostenido: líneas con reductora lubricada en aceite en vez de grasa, pensadas para menor desgaste en el tiempo.

Otros factores que también suman al esfuerzo del motor (más allá de las ruedas)

El diámetro de rueda es el factor más importante y menos conocido, pero no es el único:

  • Revestimiento del portón: un portón ciego (chapa llena, madera) pesa y también recibe más viento que uno abierto (varilla), lo que suma exigencia extra en zonas ventosas.
  • Estado del riel: un riel con desniveles, pendiente o en mal estado hace que el portón "suba y baje" al desplazarse — ningún motor soluciona un problema mecánico del riel, primero hay que corregirlo.
  • Facilidad de desplazamiento manual: si el portón cuesta moverlo a mano, hay un problema mecánico de base (rueda dañada, roce, estructura torcida) que ningún motor va a resolver — instalar un motor ahí es tapar un problema, no solucionarlo.

La forma correcta de calcular esto en tu caso

Estos cálculos sirven como guía general, pero cada portón es un caso particular — la combinación real de peso, diámetro de rueda, largo, revestimiento y uso hace que la recomendación final cambie. Por eso siempre pedimos fotos del portón tomadas desde adentro, incluyendo una imagen clara de las ruedas, para poder calcular el peso efectivo real y recomendar el motor que realmente le va a durar.

Podés escribirnos por WhatsApp 094-504-400 con fotos de tu portón y te asesoramos sin costo, o ver el catálogo completo de motores para corredizos en garen.uy

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